¿Varios gatos o uno sólo? - Consultora Felina
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¿Varios gatos o uno sólo?

¿Nos decidimos por compartir nuestras vidas con varios gatos, o uno sólo?

Afortunadamente, cada vez más personas son conscientes del modo erróneo que tenemos de relacionarnos con los gatos.

Cuando vamos a adoptar, nos planteamos qué necesitamos y nos apetece a nosotros, y no qué necesidades tienen también ellos.

No tenemos en cuenta que separar a un felino del resto de sus hermanos, o congéneres, y condenarlo a una vida en la que jamás volverá a tener contacto con un ser de su misma especie, es algo a lo que realmente no tenemos derecho. Lo hacemos, claro, y nos sentimos fenomenal porque hemos dado techo a quien no lo tenía, pero no somos conscientes de lo que conlleva.

Es como si una nave espacial nos rapta de pequeños o jovencitos, nos lleva a su planeta, nos proporciona comida y refugio, y nunca jamás volvemos a tener contacto con un ser humano. Estaremos bien, claro, viviremos o sobreviviremos, pero incompletos. No tendremos a nadie que hable nuestro idioma, y con quien podamos llevar a cabo comportamientos de nuestra propia especie.

 

 

La mayoría de gatos que padecen problemas de comportamiento de adultos, han sido cachorros separados demasiado pronto de sus hermanos o madre, o adoptados de jovencitos, que no están conviviendo con otros gatos. No llevan vida de gatos, y acaban con problemas de conducta, por marcaje, agresividad, falta de control de la mordida, conductas destructivas o ansiedad por separación, apetito caprichoso, o estrés de cualquier tipo.

La mayoría de gatos que tienen compañero felino, no suelen padecer obesidad, no hay ansiedad por separación, controlan la mordida, no hay comportamientos destructivos… Es evidente qué les hace ser más felices.

 

Dos gatos ocupan el mismo sitio que uno, duermen juntos, usan la misma cama, el mismo arenero, el mismo cuenco de agua y el mismo rascador y juguetes. El primer año sí hay más gasto en su “puesta a punto” veterinaria, pero después es imperceptible el gasto en arena y pienso.

Entonces, ¿qué nos hace querer adoptar sólo a uno? Pues el no querer ser conscientes de las necesidades de otro ser vivo que no seamos nosotros.

¿Podemos comparar todo esto con tener un solo perro? No. No es comparable. Porque el perro sale unas 3 veces al día a la calle, y comparte parque y zonas de ocio con otros perros, ve a otros seres de 4 patas y tiene más contacto con el mundo exterior.

Al gato lo metemos en un hogar, sin compañía felina, sin más contacto con el mundo exterior, y pasamos fuera de casa la mayor parte del día. Como mucho, y con suerte para él, le habilitamos un lugar en alto delante de una ventana, por donde puede mirar y tomar el sol.

Y si el día nos deja a la vuelta del trabajo un rato con ganas y energía (en muy pocas ocasiones), jugamos con él tirándole un par de pelotitas. ¿Es esto calidad de vida para él?

 

Cada día contactan con las Protectoras y Grupos de Adopción de Gatos, personas queriendo adoptar gatos para ser gatos únicos, que dicen que “no puedo tener perro porque apenas paso tiempo en casa, y no puedo sacarlo a la calle”, pero creen que pueden tener un gato sin ese tiempo en casa, que además esté totalmente solo, sin tener ni siquiera otro felino con quien poder convivir.

Antes de tener un animal, sea el que sea, en casa, de modo responsable hay que ser consciente de cuáles son las necesidades de cada uno, y cómo aumentar su cantidad y calidad de vida.

Y sí, hay que priorizar las adopciones conjuntas, o donde ya haya otro gato, y por supuesto es imprescindible que haya elementos de seguridad en ventanas, terrazas, galerías y balcones.

Porque no está “en la naturaleza” del gato saltar y caer por los balcones, como no lo está en la del niño dejarle jugando hasta la madrugada en un parque solo, ni libre acceso a la calle cuando quiera, por mucho que al niño le apetezca.

Impensable no poner límites a los accidentes en un niño. Impensable en el siglo XXI llevar a un niño en un coche sin silla infantil de protección. Igualmente impensable en el siglo XXI no colocar protecciones en una casa con gato. Ambos son seres vivos que forman parte de nuestra familia. Nadie te obliga a tener niños. Nadie te obliga a tener gatos. Si les quieres, les proteges. No hay excusas.

 

Seamos conscientes de qué significa adoptar, y cuando nos dicen quienes conocen a algún gato, que no es apto para vivir solo, vamos a plantearnos que por algo será.

Basta ya de creer que todo vale, y que “se hace un favor al animal” cuando se le da un techo. No. No todo vale, y no con cualquier gato. Hay gatos aptos como gatos únicos, y hay otros que no. Informémonos y dejémonos asesorar por quienes les conocen bien, sus cuidadores.

Dejemos el egocentrismo y empaticemos con estos maravillosos seres vivos, pura maravilla de la naturaleza, a quienes hemos de dar las gracias por dejarnos convivir con ellos. Seamos agradecidos dándoles la opción de una compañía felina compatible, con quien vivir cubriendo sus necesidades como especie y como individuo.

Por las adopciones Responsables, hechas con el corazón y la razón.

 

Pura
consultorafelina@hotmail.com
1 Comentario
  • sara
    Publicado a las 16:44h, 07 agosto Responder

    varios

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