Adaptación del Hogar para Gatos - Consultora Felina
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Adaptación del Hogar para Gatos

ADAPTACIÓN DEL HOGAR PARA GATOS.

¿Sabes cómo adaptar la casa para gatos? ¿Adaptarla para que sean felices, y la convivencia con las personas sea armónica?

Los gatos deben tener “Cosas de Gatos” por la casa. Que sean sólo de uso suyo, no humano, que el gato sepa que se le tiene en cuenta y que es un habitante importante de la casa, a quien se le proporciona lo que necesita para vivir feliz y sin estrés.

En cualquier hogar donde haya gatos, y se les quiera proporcionar todo lo necesario para que lleven una vida feliz, debe haber 5 zonas diferenciadas para ellos, para respetar su etología y minimizar problemas de salud y de conducta.

-Zona de eliminación

-Zona de juegos

-Zona de alimentación

-Zona de descanso

-Zona de seguridad

 

1 -Adaptar la casa para Gatos: Zona de eliminación (arenero)

El arenero debe estar alejado de zonas de mucho ruido y de zonas de paso, y accesible las 24 horas del día: no sirve al lado de una lavadora que pueda asustarle si se pone a centrifugar, ni en un pasillo que es estrecho y con paso de gente, ni en medio de una habitación expuesto a cualquier peligro, ni en un baño en el que se cierra la puerta a menudo y el gato no puede acceder libremente, y tampoco en balcones o terrazas donde hay mucho ruido de tráfico o cualquier otro elemento exterior que asuste al gato, y haga que no lo use o lo use muy poco.

El arenero debe ser amplio, que permita que el gato pueda darse la vuelta dentro con holgura, y rascar y tapar bien la tierra. Si el arenero es con tapa, cerrado, no debe ser menor a 0,40 de ancho x 0,40 de alto y 0,50 de profundo. En muchas ocasiones se usan areneros de cachorros, muy pequeños, que dan lugar muy a menudo a que el gato acabe no orinando o defecando dentro del arenero sino en otro sitio, o incluso que enferme al retener orina o heces.

La arena debe estar lo más limpia posible. Cada día deben quitarse las cacas y también todo el pis que se pueda. La arena más recomendable es la de Bentonita Aglomerante, que huele menos, el grano es muy pequeño y suave, y suele gustar a cualquier gato, y que al hacerse bola la orina, se quita y siempre está limpia. No se tira toda la arena sino que se renueva un poco cada día, por lo que se amortiza su precio al no vaciarse completamente el arenero cada vez. Un arenero sucio o con arena maloliente, también da lugar a problemas en la eliminación en lugares inadecuados, y a enfermedades al retener.

En el caso de casas con más de un gato, debe haber el mismo número de areneros que de gatos. Y deben colocarse en lugares en los que no sea fácil acorralar un gato a otro, de modo que se le impida el acceso.

2 -Adaptar la casa para gatos: Zona de juegos y rascadores

En realidad cualquier zona es la de juegos si tienen juguetes en ella.

El gato es un perfecto cazador, por lo que debe tener qué cazar cada día. Los circuitos de bolas de los grandes, suelen dar bastante juego a los gatos. Ratones, peces, pajaritos, pelotitas, de las que hacen ruido, de los que llevan plumas, cañas de plástico con elástico y ratón o pájaro para jugar nosotros con ellos, puntero láser con el que jugar (acabando siempre por tirarles dos juguetes que puedan cazar y atrapar, o el láser genera frustración).

Los juguetes se usan durante pocos días, y se guardan, proporcionando otros juguetes “nuevos” varias veces por semana. De ese modo, con la rotación de juguetes, el gato tiene nuevos estímulos de caza.

Jamás se debe jugar con las manos con los gatos. Nunca. Las manos son para acariciar, para alimentar, para coger. Pero nunca para cazarlas. Se puede interactuar con ellos con la caña y la cinta de colores, y se puede jugar con ellos con un peluche del tamaño de nuestra mano que sea lo que ellos muerden y atrapan. Jugar con las manos genera serios problemas de mordida y descontrol.

La mayoría de los gatos necesita lugares en alto para poder subir, otear, jugar arriba, tumbarse seguros para poder controlar desde arriba que todo está bien. Para un gato tímido es el modo de que pueda sentirse a salvo y seguro, y para un gato extrovertido es un modo de controlar desde arriba todos los movimientos de las personas de la casa y poder interactuar con ellas cuando le apetece.

Si el lugar en alto está al lado de una ventana (siempre protegida con mosquiteras, mallas o redes gateras, jamás una ventana sin proteger) cubre de paso su necesidad de estar en contacto con el exterior y curiosear el vecindario y las aves o insectos que pasen cerca, y tomar el sol, que para los gatos es otra necesidad.

La manera de proporcionar el lugar en alto al lado de una ventana suele ser un rascador de tipo plataformas donde el gato pueda tumbarse en ellas. Hay que medir la altura de la ventana y comprar el rascador con la altura suficiente como para que pueda otear bien.

En el caso de hogares con más de un gato, el rascador debe tener las plataformas suficientes como para que todos los gatos puedan subirse en ellas y otear por la ventana a una altura óptima.

Los rascadores deben ser lo suficientemente estables como para que no se tambaleen al rascar o subirse, y lo suficientemente altos como para que el gato pueda rascar en ellos estando de pie.

A menudo se les compran rascadores que en realidad son para cachorros, y por ello los gatos adultos no los usan, ya que no son aptos para ellos.

Los rascadores deben colocarse siempre en las zonas sociales. Donde nosotros pasamos más tiempo y donde los gatos también interactúan más.

Es importante también colocar un rascador muy alto tipo poste al lado del sofá, para que el gato pueda rascar en él cuando se despierta, o despereza, o nos recibe al entrar en casa con alegría, sin tocar para nada el lateral del sofá.

Los rascadores no sólo son juego y expresión de alegría, sino que son los lugares donde el gato deja sus feromonas de calma y por ello bajan su estrés.

3– Adaptar la casa para gatos: Zona de alimentación

La zona de alimentación debe estar alejada de la zona de eliminación todo lo que se pueda. A nadie le gusta comer o beber al lado de donde hace sus necesidades. Al gato tampoco.

Los gatos suelen beber poca agua, por lo que hay que dejar acceso a ella en varias zonas de la casa, para que se acuerden de beber. De otro modo, si beben poco, acaban teniendo problemas en la orina y en los riñones. Lo mejor es dejar un cuenco de agua en una zona de paso, y colocar una fuente eléctrica de agua en salón o cocina.

No deben asociar la comida con beber porque beberán poco. Los cuencos de comida y el agua no deben estar juntos. Por tanto no sirven los cuencos dobles.

Para que no tengan Acné Felino (puntos negros con bacterias en sus barbillas) lo adecuado es que sus recipientes de agua y comida no sean de plástico. Mejor acero, loza, barro o cristal. Y si son anchos y bajos, mucho mejor.

Para los gatos que saben racionarse el pienso puede colocarse una tolva pequeñita y que de ahí vayan picando pienso muchas veces al día. Pero para los que no se racionan bien y tienden a sobrealimentarse, se debe pesar la cantidad de pienso que deben comer al día, y repartir en 3 o 4 tomas diarias para que no tenga ansiedad por comer y que no coja más peso.

También existen comederos interactivos, con los que los gatos acceden al alimento sacándolo con sus patas, y utilizando su inteligencia. Son muy aptos para estimularles mentalmente.

Y la opción de dejar bolitas de pienso escondidas por algún rincón o por alguna estantería o zona de la casa también estimula su instinto de caza y les favorece mentalmente.

 

4- Adaptar la casa para gatos: Zona de descanso

El gato duerme el 80% del día. Por tanto su zona de descanso es muy importante.

La mayoría de ellos elige los sofás y las camas de las personas para dormir, ya que no les gusta dormir en el suelo, aunque se les coloquen cunas o colchonetas. Los gatos son animales que se sienten seguros en altura, no a nivel de suelo.

Si se colocan baldas y guaridas donde esconderse (hay muchas web online donde se pueden encontrar fácilmente) en alto, en las paredes, eso hará que los gatos utilicen los espacios verticales también, y que haya menos estrés y miedo por el suelo.

La zona de descanso también suele ser alguna de las cunas o plataformas de los rascadores al lado de las ventanas.

Para que usen las cunas de gato, se deben colocar en los lugares que el gato ha elegido para dormir. La cuna se pone sobre la cama, o sobre el sofá, o sobre la silla que el gato elige, y de ese modo utiliza algo que contiene sus feromonas, lo que le hace sentirse mejor.

 

5– Adaptar la casa para gatos: Zona de seguridad

Esta zona es la que menos tenemos en cuenta, pero es súper importante para el gato. Mucho más para los gatos tímidos o poco equilibrados y seguros de sí mismos. Es donde el gato se esconde cuando algo le asusta, cuando alguna persona desconocida entra en la casa, o cuando otro le persigue.

Deben ser zonas siempre accesibles a cada gato, y si alguno no la tiene se le debe proporcionar. Disponer de su zona de seguridad los hace más equilibrados.

Es el propio gato quien debe decidir cuándo sale de su zona de seguridad. Si nosotros la invadimos y le forzamos a salir, deja de ser segura, y lo volvemos a dejar sin refugio y lleno de desequilibrio.

Si un gato dispone de estas 5 zonas en la casa, con todas sus necesidades etológicas cubiertas, le estamos dando la calidad de vida que necesita para ser feliz, y encontrar más equilibrio, minimizando los posibles problemas de conducta, y proporcionando una vida sana.

¿Te hacen falta ideas acerca de cómo proporcionar estas zonas a tu gato en tu casa, sacando el máximo partido a cada espacio?, contáctame y te ayudaré a proporcionarle la calidad de vida que necesita.

 

 

 

 

Pura
consultorafelina@hotmail.com
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